Se fue la sonrisa complice de un eterno hasta luego.
Llevandose las flores más preciadas, arrancandolas de raíz desde mi suelo,
secando los frutos del sentimiento, dejando solo cardos, se fué.
Esta noche arderá el cerezo, para que sus flores vuelen al cielo
y dulcemente se vuelva recuerdo inocente, para que con fuerza broten nuevas flores,
para que la piedra vuelva a latir y con el fuego limpie las penas que dejó el miedo.
Este cuarto de siglo, esta noche cuando redondeo el año,
incendiaré los refugios, las viejas calles.
Esta noche, cuando es hora de partír a nuevos cielos.
Esta noche, cuando dejo la espera y vuelvo a correr.
Esta noche, cuando arden los carros del olvido.
Esta noche, cuando vuelvo a mi.
Esta noche, cuando camino por la libertad del sentir genuino.
Esta noche, cuando se brilla de orgullo la mirada.
Esta noche, cuando arde el cerezo.
martes
lunes
martes
jueves
sábado
Ya no más...
Ya no quedan fuerzas para pelear, todas las murallas cayeron al oír ya no más...
y tengo tanto frio ahora, ya no quedan fuerzas para arrebatarle el corazón al olvido,
sigo el camino de sombras que dejó el miedo y tengo tanto frio.
y tengo tanto frio ahora, ya no quedan fuerzas para arrebatarle el corazón al olvido,
sigo el camino de sombras que dejó el miedo y tengo tanto frio.
martes

Recorro esta fría ciudad mirando todas las muertes del sol.
Apostaré mi suerte al viento para tomar nuevamente mi camino.
Todo lo que dejo atrás estará siempre ahí como testigo ciego del duelo.
Recorro esta ciudad esparciendo las cenizas de un corazón frío.
El recuerdo arde como faro en estas tardes húmedas.
Un nuevo rumbo, dejaré esta fría ciudad y todas las memorias muertas,
dejaré un recuerdo que se pierde en medio de la razón.
Tomaré lo que me queda y volaré a un tibio amanecer.
Dejo esta fría ciudad para no volver, para olvidar el miedo que la inunda,
para no ser una opción perdida. Dejo la incertidumbre para algo mejor,
ya no hay nada que puedas dar que cambie lo que pasó, ya no hay nada más que el frío de esta ciudad, esperas infinitas que no tomaré.
El silencio se queda a kilómetros, junto a tus notas, tus proyecciones y opciones.
Tomaré lo que me queda y dejaré las cenizas, dejaré esta fría ciudad de recuerdos muertos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
