miércoles
y aunque las espinas espinen nuestro camino
caminaremos el camino
y será como será
Porque aun tenemos el sol
aún tenemos la noche y el delirio
aún tenemos los sueños
aún nos queda corazón
y aunque los silencios silencien las sonrisas
tendremos un grito de media noche
para que no venga el olvido
y quien sabe si al final no hay final
porque de todas eres tu la virtud sin igual
y en los abrazos de mañana me susurra tu cadera
Este corazón viajero que varó en tu corazón
escapista de ocasión suicida de profesión
que se quedó con los besos
y puso en cuestion tu orgullo ante el amor
y aunque lloremos el llanto
de la presión de la prisión
y en el kilómetro 45 se agote la emoción
bajo la guantera siempre hay una sorpresa
en caso de emergencia
para romper la pantalla y viajar por Internet
y nadar en tu acuario
y quedarme en tu playa sin mar
porque aún tenemos el sol
aún tenemos la noche y el delirio
aún tenemos los sueños
y nos sobra corazón.
domingo
lunes
jueves

por la ultima sonrisa de mi madre.por la memoria.
los encuentros.la constante despedida.por tu ojos.por los sueños y esperanza.por sobre todo los sueños.
miércoles
lunes

nunca dejamos que nos alcanzara el tiempo,
fuimos fugitivos del silencio,
culpables de la muerte del olvido,
fuimos el grito y la rabia, el puño,
el desencanto y los sueños que nunca mueren.
Nuestra canción quedó grabada en los caminos, en la memoria, en las piedras, en el mar...
Hoy somos eternidad.
domingo
las luces se pierden y todo, todo es tan claro.
Recorrimos tantas veces el estacionamiento, con el miedo como ultimo gusto en la boca,
las voces, puertas maltrechas que contienen la desesperanza.
Recorrimos tantas veces, cada paso, y los sueños (los sueños nunca caen)
y todo, todo es tan claro...
jueves
domingo
Plagio a Bruno Kampel
cosa lo que me indujo hace muchísimos años a iniciarme en el arte de plagiar.
Probablemente el hecho de que me guste escribir sea el culpable de que haya incurrido reiteradamente en lo que algunos sin ningún rigor científico definen como plagio literario.
Confieso que en casi todo lo que escribí - desde los albores de mi juventud hasta el día de la fecha - he incluido ideas ajenas con mayor o menor grado de fidelidad a la versión original de las mismas.
Hoy entretanto, con el deseo de protagonismo bastante amortiguado por el peso de los años, creo que le debo a muchos un sincero mea culpa, para que sepan – aunque con retraso – que no he sido yo el autor único de casi todo lo que firmé.
De esa larga lista de transgresiones literarias elijo mencionar - sin obedecer a cualquier orden cronológico - algunas de las muchas que mi memoria mantiene prisioneras.
Les cuento entonces que no pocas veces he plagiado el despiadado silencio de la solitud, y para camuflar mi fechoría lo he vestido con palabras que lo muestran como si fuera el hijo predilecto de mi chispa creativa.
En no menos ocasiones plagié dos miradas que se encuentran y unos labios que se tocan y dos cuerpos que se suman, y para engañar al prójimo incrusté esas miradas en mis ojos, y mis labios visitaron otras bocas, y mi cuerpo desmayó entre las piernas de la amante real o imaginada.
El trinar de los pájaros y el reflejo de la luna en mi ventana también cayeron víctimas de similar atropello, pues no pocas veces en las frases que escribí el gorjeo del ruiseñor jugaba al escondite entre sus letras, y la luna a menudo se hamacaba en los renglones iluminando el panorama y mis ideas.
He plagiado la melancolía de una hoja al despedirse del árbol en otoño, transformando tal evento en un adiós en prosa y verso, y de la placidez del río me adueñé en un párrafo al que colmé de peces transitivos y tortugas sustantivas.
He plagiado sin remordimientos la angustia de esperar en vano y el sinsabor de perder sin dar batalla, y a la esperanza la transformé en alma máter de mis prosas y mis versos.
Si todo eso fuera poco, he llegado al colmo de plagiarme, intentando con sonrisas de antaño anestesiar penas de hogaño, o escribiendo y reescribiendo lo ya dicho y repetido tantas veces, cambiando apenas las palabras y manteniendo intacto el contenido.
Qué decir entonces de las veces en que eché mano de angustias pretéritas, de amores fallidos, de sueños ajenos, e imitando a un monseñor en su faena los bauticé con mi nombre y apellido, y los sentí tan míos que hasta llegué a pensar que sí lo eran, pagando mis cuentas a la vida con historias y poemas fabricados a destajo en la penumbra de la punta de un lápiz o bajo la sombra protectora de un teclado.
He tenido la osadía de plagiar ni más ni menos que al Señor de todos los Señores, transformando hojas en blanco en planetas de todos los colores, y sin descansar en el séptimo día continué creando mares y cielos, ideas y conceptos, amores y fracasos, verdades y mentiras. Único Dios de mi mundo, le concedí vida a las palabras y esencia a las personas.
Sí. He pecado y lo confieso. He plagiado la vida y sus actores; sus valores y temores; sus temblores y clamores; sus amores y dolores. Con más o menos arte he usado lo poco que sé para sentar cátedra sobre lo mucho que ignoro.
Mi único consuelo es saber que no estoy solo, porque quien escribe sabe muy bien que no estoy solo; porque quien mira por la ventana donde no hay ventanas o cierra los ojos para mirar al mundo, sabe que no estoy solo, y quien descifra ensoñaciones propias y ajenas o ve allende las palabras, sabe también que no estoy solo.
Lo que sí sé con certeza es que la circunstancia de no ser el único plagiador no me concede el beneficio de la duda, porque atreverse a usar la vida como la he usado para atreverse a contar la vida como la he contado no es cosa que en los tiempos que vivimos se perdone fácilmente, ya que en este mundo virtual que nos digitaliza y ningunea, que nos estandariza y etiqueta, o nos deshumanizamos o desaparecemos.
En mi caso – fiel a mí mismo - elijo seguir plagiando. Quien pueda quiera y se atreva, que arroje la primera piedra.
Bruno Kampel
viernes
martes
Asamblea internacional del fuego - La reina ha muerto
Sin lugar a duda, esta es una y si no la más fiel expresión de la rabia, del desencanto social, de la batalla contra el olvido de la memoria colectiva.
Asamblea Internacional del Fuego.
domingo
viernes
sábado
Tienes tanta razón sobre todo, tienes tanto siempre que decir de todo y las noches se escapan.
Todo sabe tan dulce esta noche, mientras no mires, mientras no aparezca el sol, todo sabe tan dulce.
Ahora vamos, sigue clavando tus palabras así. mientras no acabe esta noche todo será más dulce...
lunes
martes
No pude dejar de preguntarme ¿Por qué ahora?¿Por qué cuando todo volvía?... El silencio amenaza desde el exilio. Los sueños, la caricias, los amaneceres...
Ahora que? Tengo tanto miedo, tanto miedo del vacio. Yo, que caminé tanto, yo, que probé los despertares, ¡Tengo miedo y tengo miedo! Es que tu nombre...
Tu nombre arde como la rabia, arde como los techos de la ciudad parda, como la flores de aserrín, arde y permanece ¡Y aún así tengo miedo!...
Si es así como es o como tenga que ser...
"Llevaré un escapulario con tu rostro y con mi rostro,
para hacerme una bandera que hable de
los buenos tiempos y así ahuyentaré demonios,
que se vienen a la mente... condenándome"
si es así, así será...
sábado
miércoles
lunes
Flores de Aserrín
la piel se estira, la boca seca y los ojos desorbitados, extraña sensación, mareos, heridas.
No hay sensación, la vista se nubla y mi cuerpo.. y mi cuerpo, no responde.
Las palabras se pierden, los lamentos pierden validez, el silencio es inmenso y tu mano, tu mano no aparece. Las flores de aserrín aún ahí, inmóviles, inmutables por el tiempo... y tu mano y mi cuerpo y la calma y tu mano no aparece.
offline
Comienzan las batallas, los temblores.
domingo
3:00 am
Esta noche bailaré mi miseria bajo el nogal, esta noche comenzaré de nuevo, daré vuelta atras el reloj, esta noche te diré que te amo tantas veces, para que nunca lo vayas a olvidar, para que el olvido no pase por ti. Esta noche saldré a cazar gigantes al balcón, esta noche atraparé los sueños que se me escaparon un dia, esta noche será, esta noche... Esta noche volví a despertar de golpe al caer de mi cama.
sábado

Una vuelta más antes de ir a casa,
el aire tibio y un cigarrillo, solo una vuelta más,
camino en silencio mientras pienso que todo esto pasara,
que la calma volvera antes del amanecer, otro cigarrillo para recordar los dias de comunión.
Vuelvo a la misma esquina de siempre, la de las sonrisas y los juegos, una vuelta más antes de volver a los pasillos frios, un grito al olvido, un cigarrillo más, otra noche en la calle melancolía.
Una vuelta más...
viernes
lunes
lunes

Y fue así... que cuando el tiempo se quiebra y se diluyen las ilusiones,
aparecen los corazones eternos, los cálidos encuentros, aparece la belleza de un silencio... y siempre fue así y siempre lo será...
en constante despedida.. en constante reencuentro. Quienes escaparon del olvido, los valientes de ardientes sueños.
domingo
y sin darnos cuenta...
somos tanto... somos candor, somos canción ardiente de rabia viva,
somos los desterrados de la ciudad parda, somos los escapados en constante despedida,
en constante reencuentro, en constante encanto, somos lo fértil...
martes
lunes
y el miedo se hizo carne, al final todo vuelve como antes, como fue antes de caer, antes de nosotros.
armados para morir, armados para el fin, bailamos nuestra ultima lágrima, nuestro ultimo carnaval arde, nuestros lamentos se pierden, todos se pierden pero tu aún ahí.







