miércoles

psicofonía

Me despiertan las micros corriendo afuera, tomé los papeles sobre la mesa y subí al auto.
Te pensé en cada esquina y Robi sonaba como nunca.
Colgué mi mano bajo el asiento buscando algo más, tomé esa pistola cargada con miedos y apunté al corazón.
Todos ibamos a ser buenos, me dijo ella antes de morir.
Conté cada vuelta, cada espasmo, cada paso, cada marcha hasta que me perdí en tu nombre y me condenaron los dias.
Solté el volante y mi vida corrio desbocada, mientras yo espero despertar sobre su pelo
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