
Nunca dejamos de alzar los brazos,
nunca dejamos que nos alcanzara el tiempo,
fuimos fugitivos del silencio,
culpables de la muerte del olvido,
fuimos el grito y la rabia, el puño,
el desencanto y los sueños que nunca mueren.
Nuestra canción quedó grabada en los caminos, en la memoria, en las piedras, en el mar...
Hoy somos eternidad.
nunca dejamos que nos alcanzara el tiempo,
fuimos fugitivos del silencio,
culpables de la muerte del olvido,
fuimos el grito y la rabia, el puño,
el desencanto y los sueños que nunca mueren.
Nuestra canción quedó grabada en los caminos, en la memoria, en las piedras, en el mar...
Hoy somos eternidad.